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¿QUIÉN PAGARÁ POR LA FUGA DEL CHAPO?

A la vergüenza del sistema de seguridad nacional en México, se suma la animadversión del Gobierno de los Estados Unidos.

La segunda fuga de un penal de, entre comillas “máxima seguridad”, de Joaquín “El Chapo” Guzmán, es un golpe a todo el sistema federal, por partida doble.

Por un lado el descrédito, y por el otro el mensaje negativo que envía México a su vecino del norte, a donde va la mayor cantidad de droga que produce esta la organización criminal de “El Chapo” Guzmán.

El gobierno de Enrique Peña Nieto había echado las campanas al vuelo en febrero de 2014, cuando recapturaron al líder del Cártel de Sinaloa, también conocido como Cártel del Pacífico.

Pero nuevamente y para vergüenza del sistema nacional de seguridad, El Chapo demuestra que si no es extraditado, en México siempre habrá alguna manera de corromper a custodios, oficiales y autoridades de los penales.

1.-El Chapo, aún con su antecedente de haberse fugado del Penal de Puente Grande, estaba en un área de “Tratamientos Especiales”, es decir, donde se le administraban medicamentos y por lo tanto la seguridad es menos rígida.

2.- Seguramente las autoridades del penal estaban informadas de que El Chapo estaba en esa zona especial. Y no tomaron medidas especiales.

3.- Durante meses tuvieron que utilizar al menos una veintena de trabajadores e ingenieros para construir este túnel de 1.5 kilómetros y conectarlo con el área de regaderas del Penal del Altiplano. Pero nadie escuchó nada.

4.- Además Guzmán no hizo nada nuevo. Utilizó el mismo método que su organización criminal ha usado durante años para llevar drogas a Estados Unidos y para evadir la justicia. Ya había escapado a través de túneles en sus residencias de Sinaloa.

5.- Ninguna autoridad tuvo el mínimo interés para vigilar e inspeccionar los alrededores del penal, donde hay dos bodegas tan sospechosas, que uno se imaginaría que fueron vigiladas por las mismas autoridades del penal.

6.- ¿Dónde están los micrófonos? ¿Y los interceptores de comunicaciones? ¿Dónde están las cámaras de seguridad? ¿En dónde se perdió el equipo de inteligencia de la Policía Federal?

No pudo el director del penal, Librado Carmona García;

Tampoco pudo el director Cisen Eugenio Ímaz, que por cierto, en su experiencia política nunca ha tenido nada qué ver con la seguridad, sólo que es un brazo derecho del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong

Tampoco pudo el mismísimo Osorio Chong.

No pudo el propio Monte Alejandro Rubido, Comisionado Nacional de Seguridad, quien es más un vocero que un hombre con vocación de investigador.

¿Y Policía Federal?

Definitivamente alguien debe pagar por esta vergüenza…

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